Siempre que me enfrento al reto de mostrar mis lugares a a quien nos los conoce... ello tiene cierta responsabilidad... además si súmanos de a quién muestras esta aprendiendo en esto del trail con una moto enorme y pesada... en este caso por intentar que todo salga bien por su pericia al manillar... mas menos eso paso, pero fue gratificante en ciertos momentos puntuales... ver como salió airoso aquel que te entrega su tiempo para que le guíes... y puede que hasta enseñes!.
Día de grandes horizontes, en aquella enorme subida al infinito... con charla de sobremesa con aquel alcalde del pueblo y algún vecino que otro apuntándose al cotilleo del momento.
Un saludo
Medel

























